domingo, 22 de agosto de 2010

Outra vez

Aquela tormenta que devastou meus caminhos

Alva pele, que transformo em rubra

sorver o suor…

Cravar as mãos neste solo…

meiocorpodemulher

Por qué precipitaste tu fuego doloroso,
de pronto, entre las hojas frías de mi camino?
Lo cierto es que tembló la noche pavorosa,
el alba llenó todas las copas con su vino
y el sol estableció su presencia celeste,
mientras que el cruel amor me cercaba sin tregua
hasta que lacerándome con espadas y espinas
abrió en mi corazón un camino quemante.

PABLO NERUDA (Cem sonetos de amor)

Um comentário:

Soninha disse...

Bah, eu tinha até desistido de passar por aqui e encontrar tudo parado... coisa boa ver as novidades. Parabéns!